La cabra tira al monte, como el putero a…

Un presidiario fugado refugiándose en el monte, no es el primero. Pero la coña está en el cuerpo de la noticia:

Refugiarse en el bosque, dormir al raso, cazar o robar comida… todo eso es asumible, pero hasta el Rambo gallego tiene límites en su austeridad.