Aliens y la distancia cósmica.

A «sólo» 4 años luz de nosotros, se encuentra Próxima Centauri b el exoplaneta potencialmente habitable más cercano conocido.

Puede parecer que no está muy lejos, incluso ser alcanzable algún día con una tecnología superior y es que no somos conscientes de la inmensidad de las distancias en el universo.

Vamos a hacer un pequeño juego para ir tratando de asimilar esta barbaridad astronómica.

Pasa al interior, con un EXTRA para Unicojete.

Unidades de medida.

Una Unidad Astronómica (ua) es aproximadamente la distancia media entre la tierra y el sol, es una de las 3 medidas que se utilizan para medir las enormes distancias del universo, también están el parsec y el año luz (csic)

Todos conocemos el año luz, consiste en la distancia recorrida por la luz en un año, la luz viaja aproximadamente a 300 mil kilómetros por segundo lo que da unos 9.460.730.472.580,8 kilómetros en un año. 9 billones de kilómetros. Difícil de asimilar, olvidaos de ello, voy a exponerlo de otra manera.

Un juego exponencialmente sencillo.

El juego consiste en imaginar… a qué velocidad podría la tecnología permitirnos viajar y cuánto tardaríamos en alcanzar esa distancia de 4 años luz. Es muy sencillo jugar, con lápiz y papel o calculadora.

Imaginemos que tenemos una nave para viajar hasta allí y vamos en expedición colonizadora unos cuantos humanos. ¿Qué velocidad os parece razonable que esta nave podría alcanzar?

Empezamos con la velocidad de la luz, 300 mil km/s, si pudiéramos viajar a la velocidad de la luz tardaríamos 4 años en llegar a Próxima Centauri b que se encuentra a 4 años luz de distancia, fácil, ¿verdad?

Así:

VelocidadTiempo
300.000 km/s4 años.

Ahora bien, no podemos viajar a esta velocidad, probemos a reducirla, por seguir un patrón dividiéndola entre 2, así pues si vamos la mitad de rápido tardamos el doble de tiempo, fácil de hacer, dividir la velocidad entre dos, multiplicar el tiempo por dos y así quedaría si pudiéramos viajar a la mitad de la velocidad de la luz.

VelocidadTiempo
150.000 km/s8 años.

Bueno… 8 años no son muchos… pero esa velocidad parece todavía demasiado difícil de alcanzar así que vamos a reducirla una vez más (a la mitad) y vemos el tiempo que tarda (el doble)

VelocidadTiempo
75.000 km/s16 años.

16 años sigue siendo una cifra razonable, pero la velocidad es inalcanzable, reduzcamos de nuevo varias veces más siguiendo el patrón de dividir y multiplicar por 2.

VelocidadTiempo
37.500 km/s32 años.
18.750 km/s64 años.

Ojo, 64 años ya son un par de generaciones… en nuestra nave para viajar a Próxima Centauri b deberíamos llevar suficiente energía y sustento para mantenernos no solo a nosotros sino a nuestros hijos ya que probablemente deberíamos procrear para asegurar el éxito del viaje y educar a las nuevas generación en todo lo necesario para el control de la nave y el éxito de la misión.

Llegados a este punto nos podemos empezar a preguntar, ¿A qué velocidad máxima ha conseguido el ser humano viajar? o ¿Cuál es la máxima velocidad de un objeto creado por el ser humano?

Aparte de la famosa tapa de alcantarilla que saltó en un test nuclear y que tuvo el honor de ser el objeto creado por humanos más rápido, los aparatos, sondas, satélites, misiles, naves etc. creados por el ser humano no han conseguido ir más rápido que 400 mil kilómetros por hora. POR HORA. Pero ya que estamos hablando en kilómetros por segundo hay que dividir esta cifra por los 3600 segundos que hay en una hora, así que 400.000 km/h son unos 111 kilómetros POR SEGUNDO.

Así pues, 111 kilómetros por segundo es una cifra razonable en la que el ser humano podría viajar, recordando que para ello la aceleración debe ser progresiva y dejando fuera temas interesantísimos como el proyecto de velas solares que pretende acelerar una nave a la velocidad de la luz impulsada por la propia luz, que no es el objeto de esta publicación, sino el tratar de hacer un cálculo racional y posible con la tecnología y conocimientos actuales, usaremos esta velocidad como objetivo.

Entonces, vamos a seguir completando la tabla reduciendo la velocidad varias veces hasta que sea parecida a una velocidad más o menos alcanzable de 111 km/s

Y aquí es cuando entra en juego el poder de las exponenciales… al principio parecía todo asequible, 4 años, 8, 16, 32, 64… pero si sigues multiplicando por 2, como en la fábula de los granos de trigo en el tablero de ajedrez, te das cuenta de la enormidad de las cifras…

Las cifras, tabla completa.

Observad y degustad, lo «cerca» que está el próximo planeta habitable a la velocidad máxima que actualmente el ser humano podría llegar a viajar.

VelocidadTiempo
300.000 km/s4 años.
150.000 km/s8 años.
75.000 km/s16 años.
37.500 km/s32 años.
18.750 km/s64 años.
9.375 km/s128 años.
4.687 km/s256 años.
2.343 km/s512 años.
1.171km/s1.024 años.
585 km/s2.048 años.
292 km/s4.096 años.
146 km/s8.192 años.

Y aquí lo dejamos porque si seguimos la cosa se dispara, 8 mil años, OCHO MIL AÑOS tardaríamos en llegar a un planeta que se encuentra a 4 años luz de distancia si consiguiésemos ir a 146 kilómetros por segundo.

Ocho mil años, se dice pronto, ni en la serie Battlestar Galactica se imaginaban tener que estar viajando tantos años, siglos, por el espacio. Y eso para un planeta a «sólo» 4 años luz de distancia, si estuviese a 8 años luz de distancia tardaríamos 16 mil años en llegar, ya vais captando la idea…

Y todo esto es sólo una suposición ya que el ser humano no ha viajado nunca tan rápido, por ejemplo, la estación espacial internacional viaja a 7,66 km/s y la tripulación del APOLO X logró un récord de velocidad máxima de 39.987 km/h lo que son 11 kilómetros por segundo.

Si viajásemos a 11 kilómetros por segundo tardaríamos la friolera de más de 100 mil años en llegar a Próxima Centauri b. Cien mil años, oiga.

Ahora sí, creo que ya hemos entendido el concepto y eso despreciando la aceleración y desaceleración que también tomaría su tiempo, mayor cuanto mayor fuese la velocidad máxima, todo esto es un cálculo suponiendo una velocidad constante y despreciando el impacto de la falta de gravedad en la masa ósea, que tras tantos años y generaciones acabaría haciéndonos evolucionar en masas gelatinosas…

Si me he equivocado en algo me decís, las cifras están redondeadas, la velocidad luz es ligeramente inferior a 300 mil km/s y en las velocidades de la tabla he ocultado las decimales pero esto es más o menos lo que nos sale, una enormidad inasumible de distancia y tiempo en recorrerla.

ALIENS

¿Y esto que tiene que ver con los aliens? Bueno, si nos visitan en naves espaciales, eso quiere decir que han venido de algún sitio, un sitio con probabilidad de albergar vida, si bien incluso muy distinta a la nuestra pero que no sea un planeta donde llueven diamantes, se respire sulfuro, el manto sea de gas u otros de estos planetas donde se descarta cualquier tipo de vida, así que, a no ser que creas que vienen de Marte, cabe presuponer que vienen de lejos, de muy lejos, y que sus naves tienen que tener la capacidad de viajar durante miles de años y de sostener la vida. Es de todo punto imposible.

¿Entonces qué nos queda? Pues nos queda la ciencia ficción… esas populares cámaras de hibernación con soporte vital que nos permitirían viajar durante años, el famoso teletransporte como en Star Trek o los agujeros de gusano… o como en la película Horizonte final en donde se doblaba el espacio tiempo para alcanzar de manera directa un punto B desde A sin recorrer una línea en la distancia como quien dobla un papel y lo atraviesa…

Oye, qué moderno todo…

Y es que claro, puestos a imaginar, imaginemos que los aliens tienen algún tipo de tecnología que desconocemos y que les permite hacer cosas que nosotros no podemos hacer, pues venga, imaginemos, sé que hay mucha gente a la que le haría ilusión un contacto, ya desde los viejos tiempos de «E.T. el extraterrestre» y «Encuentros en la tercera fase» hemos querido que esto fuese así, y desde el incidente Roswell el tema está muy arraigado en la cultura popular y las ilusiones es bonito tenerlas, claro, ¿por qué no?

Hemos disfrutado y seguimos disfrutando de tantas películas y libros de ciencia ficción…

De momento, y ante la oleada de noticias sobre avistamientos OVNI que vivimos, solo quiero recordar que un ovni no es al fin y al cabo más que un objeto no identificado, sea este el que sea.

Vivimos en la era de los drones, del espionaje, globos sonda, gente haciendo bromas para youtube, gente que quiere llamar la atención, alguno que realmente se cree lo que dice, gente que delira y todo tipo de fenómenos extraños que se pueden crear y editar, solo quería recordar que hasta el más simple de los platillos voladores, en caso de ser de origen extraterrestre, ha tenido que recorrer una larga distancia hasta llegar a nosotros, salvo que creamos en saltos interestelares, entrar en el hiperespacio y esas cosas…

… y en el tema de creer, eso sí, pues creer es una cuestión de fe en la que no me voy a meter.

Espero que hayáis disfrutado de este «pequeño juego» de distancias cósmicas y… ¡hasta la próxima, Centauri!

Película: Starfighter: la aventura comienza (1984) AQUÍ.

EXTRA: UNICOJETE, regresando de las vacaciones.

Y es que las fantasías son libres. Otro «Placer culpable». Dale play y disfruta.

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