El ojo en el cielo.

Aurora polar (o aurora polaris) es un fenómeno en forma de luminiscencia que se presenta en el cielo nocturno, generalmente en zonas polares, aunque puede aparecer en otras zonas del mundo durante breves períodos. En el hemisferio sur es conocida como aurora austral y en el hemisferio norte como aurora boreal (de Aurora, la diosa romana del amanecer, la palabra latina Auster, que significa sur, y la palabra griega Bóreas, que significa norte) (Wikipedia)

Aurora polar vista desde la Estación Espacial Internacional:

Estación Espacial Internacional

La Estación Espacial Internacional (EEI; en inglés, International Space Station [ISS]) es una estación espacial modular ubicada en la órbita terrestre baja. Es un proyecto de colaboración multinacional entre las cinco agencias espaciales participantes: NASA (Estados Unidos), Roscosmos (Rusia), JAXA (Japón), ESA (Europa), y la CSA/ASC (Canadá).​ La administración, gestión y desarrollo de la estación están establecidas mediante tratados y acuerdos intergubernamentales.​ La estación sirve como un laboratorio de investigación en microgravedad permanentemente habitado en el que se realizan estudios sobre astrobiología, astronomía, meteorología, física y otros muchos campos.​ La EEI también está capacitada para probar los sistemas y equipamiento necesarios para la realización de vuelos espaciales de larga duración como pueden ser las misiones a la Luna y Marte.​ Está considerada como uno de los logros más grandes de la humanidad.

Viaja a una velocidad media de 27 724 km/h, y completa 15.54 órbitas cada día (93 minutos por órbita)

Se puede seguir en tiempo real la ubicación de la EEI en el mapa así como también la retransmisión en directo en Youtube.

Amenazas de la basura espacial.

Objetos rastreables por radar, incluyendo basura espacial, con el distintivo anillo de satélites geoestacionarios.

Las bajas altitudes en las que orbita la ISS también alojan gran variedad de basura espacial, incluyendo etapas de cohetes gastadas, satélites muertos, fragmentos de explosiones (incluyendo materiales de pruebas de armas antisatélite), trozos de pintura, restos de motores de cohete sólidos, y refrigerante expulsado por los satélites nucleares US-A. Estos objetos, además de los micrometeoritos naturales representan una amenaza significativa. Objetos que son lo suficientemente grandes para destruir la estación son rastreados, pero no son tan peligrosos como los más pequeños. Los que son demasiado pequeños como para ser detectados por instrumentos ópticos y de radar, que miden 1 cm o menos, se cuentan por trillones. A pesar de su pequeño tamaño, algunos de estos objetos son un peligro por su energía cinética y dirección respecto a la estación. Las tripulaciones también se exponen al peligro al realizar un paseo espacial, con el riesgo de recibir daños en su traje y acabar expuestos al vacío.​

Un objeto de 7 gramos (mostrado en el centro) disparado a 7 km/s, la velocidad orbital de la ISS, causó este cráter de 15 cm en un bloque sólido de aluminio.

Visibilidad.

La ISS se desplaza cada día sobre nuestros cielos a una altura de unos 400 kilómetros. Su capacidad para reflejar la luz del sol hace posible que la podamos contemplar fácilmente. Su superficie mayormente acerada la convierte en el segundo objeto más brillante en la noche, después de la Luna y por delante de Venus.

Si se dan las condiciones adecuadas, la EEI es visible desde la tierra:

Arma de guerra.

Puede que escuchaseis las amenazas de la agencia espacial rusa de estrellar la EEI como consecuencia de las sanciones a Rusia por la guerra de Ucrania. Esto no pasa de una mera broma.

El astronauta Mark Thomas Vande Hei regresó a la tierra con seguridad el 30 de marzo.

Dato extra (aporte de temápolis)

El objeto individual más costoso jamás creado por el hombre es la Estación Espacial Internacional, que tras muchas actualizaciones, su costo total en la actualidad supera los 150 mil millones de dólares, aportados por 16 países, incluida España.

Otros costes:

Uno de los costos de mantenimiento mas altos de la estación recae en el combustible. La ISS requiere un promedio de 7.000 kg de propelente cada año para el mantenimiento de órbita, evitar escombros y el control de actitud ya que tiene un deterioro de 2 km al mes. Y contando que cada lanzamiento la las capsulas Progress para abastecimiento cuesta alrededor de 50 millones de dolares y se necesitan un mínimo de 6, el costo es de 300 millones de dolares al año solo para el propulsor. Actualmente se están abaratando los lanzamientos con la nueva capsula de abastecimiento Cargo Dragon de Space X lanzada con un Falcon 9, y el costo por lanzamiento se reduce a 43 millones a fecha de 2022. 

Otros costes actuales de la ISS: Enviar astronautas en la Crew Dragon vale 55 millones dolares por asiento, en comparación de los 86 millones por asiento en la capsula Rusa Soyuz. Un traje espacial estándar cuesta 12 millones de dolares. El coste de enviar material, comida y experimentos con Space X es de 60.000 Dolares por Kg de peso. (cienciaoficcion)

Nanosatélites.

Existe una variedad de pequeños satélites (CubeSats) orbitando la tierra con diferentes misiones y a un costo mucho menor de puesta en órbita.

El término «nanosatélite» o «nanosat» se aplica a un satélite artificial con una masa húmeda entre 1 a 10 kg.​ Los diseños propuestos de estos tipos pueden lanzarse individualmente, o pueden tener múltiples nano-satélites trabajando juntos o en formación, en cuyo caso, a veces se puede aplicar el término «enjambre de satélites» o » nave espacial fraccionada». Algunos diseños requieren un satélite «madre» más grande para la comunicación con los controladores de tierra o para el lanzamiento y el acoplamiento con nanosatellites. Más de 1.300 nanosatélites se han puesto en marcha a partir de enero de 2020

El bajo costo abre la puerta a multitud de proyectos espaciales internacionales encabezados tanto por iniciativas privadas como por gubernamentales, universidades etc.

El nanosatélite peruano CHASQUI 1 fue puesto en órbita lanzándolo a mano desde la EEI durante una caminata espacial:

Música: Alan parson’s project – Eye in the sky